Préstamos con Aval Hipotecario


Los préstamos con aval hipotecario son aquellos en los que utilizamos una propiedad como garantía del dinero prestado. Es por ello que las empresas prestamistas puedan llegar a conceder créditos a personas con deudas. El préstamo hipotecario está pensado para reunificar deudas, poner en marcha un negocio, una reforma en casa o la compra de un coche. Se pueden conseguir hasta 300.000 euros y los plazos de devolución pueden alcanzar hasta los 20 años.
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Máximo importe / Tiempo máximo: - eur / - meses

SuizaInvest

Como sucede con PideTuCrédito, que también incluimos en la clasificación, SuizaInvest también trabaja con la garantía hipotecaria. Ha pasado a llamarse Suitaprest, y así que como encontrarás a esta entidad que también vende otros instrumentos financieros. La propietaria es Management Mediterranean de Crédito Financiero, con domicilio social en Barcelona.

  • Se pueden pedir hasta 300 000 euros y recibirlos en una semana, dependiendo de la valoración de la propiedad que haga un tasador oficial. Es, por lo tanto, una de las que más ofrece de la clasificación, pero no cabe comparación porque ofrece una solución distinta al de la mayoría.
  • Es una propuesta exclusiva para propietarios de un piso, una casa o un local.
  • La entidad pone a disposición del cliente un asesor financiero en 24 horas, que hará un estudio gratuito y sin compromiso.
  • El dinero se recibe en una semana, previa firma ante notario, y la devolución se puede hacer desde 6 meses hasta en 20 años, con carencias de hasta 5. Por pedir 25 000 euros a devolver en 120 meses, habría que devolver 44 760 euros, contando los intereses. Los tipos de préstamos varían.
  • Su horario de atención se reduce al horario de oficina, de lunes a viernes de 9 a 18 h, y además de teléfono tiene perfiles en redes.

Información de Contacto:

C/ Muntaner, 239 2º C


08021 Barcelona

Email: suizainvest@suizainvest.com
Teléfono: 902 009 078 / 93 220 49 78
www: suizainvest.com

Ventajas:

  • Cantidad máxima de 300.000€
  • Préstamos con ASNEF

Desventajas:

  • Necesidad propiedad inmobiliaria.
  • Proceso no instantáneo.

Ejemplo de préstamo:

Para la cantidad de EUR y un periodo de devolución de s, los intereses del préstamo serán de EUR, con un TAE de %. Siendo el importe total a devolver de 0 EUR
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Máximo importe / Tiempo máximo: - eur / - meses

Gedescoche

En la lista de los mejores préstamos rápidos de este mes, Gedescoche ha ganado su puesto por la facilidad de obtención de un préstamo. En tan solo 24 horas, el cliente puede obtener hasta 10 mil euros. Es necesario ser dueño de un vehículo, ya que este será el aval en el contrato. A diferencia de otros prestamistas, el cliente no debe renunciar a él y podrá continuar usándolo a cambio de cuotas mensuales. Para recuperar la propiedad del vehículo, basta con pagar el monto obtenido en el préstamo.

  • Préstamos de hasta 10000 euros.
  • Requiere vehículo como aval.
  • En 24 horas de aplicación, el cliente puede obtener el dinero.
  • Concede préstamos con Asnef y similares.
  • Requiere de firma de contrato y muestra de papeleo.

Información de Contacto:

Gedescoche

Av. del Puerto 21 CP
46021 Valencia

Email: informacion@gedescoche.es
Teléfono: 900 906 690
www: www.gedescoche.es

Ventajas:

  • Sin fecha límite de amortización
  • Concede préstamos con Asnef y RAI

Desventajas:

  • Requiere propiedad de un vehículo
  • No es 100% online

Ejemplo de préstamo:

Para la cantidad de EUR y un periodo de devolución de s, los intereses del préstamo serán de EUR, con un TAE de %. Siendo el importe total a devolver de 0 EUR

Contenidos:

  1. ¿Qué es y cómo funciona un aval hipotecario?
  2. ¿Quién puede avalar un préstamo hipotecario?
  3. Préstamos hipotecarios con ASNEF
  4. Cómo quitar el aval hipotecario
  5. ¿Qué diferencia hay entre aval y garantía?

El aval hipotecario es una figura habitual en la concesión de préstamos hipotecarios. Es un producto que ofrece tanto la banca tradicional como otro tipo de entidades de crédito reguladas y supervisadas por el Banco de España. Sin embargo, no todas las personas que tienen un aval - o se prestan para serlo - conocen lo que esto realmente implica. El hecho de ser avalista en un crédito hipotecario lleva consigo ciertas responsabilidades que debes conocer antes de lanzarte a contratar tu hipoteca. A continuación, analizaremos qué es un aval hipotecario, quién puede serlo y cómo quitar el aval de una hipoteca.

¿Qué es y cómo funciona un aval hipotecario?

Para entender cómo funciona un aval hipotecario es necesario comprender previamente lo que significa: Un aval es la persona o un bien de alto valor que sirve de garantía ante la entidad bancaria para, en caso de que el solicitante deje de abonar las mensualidades, se haga responsable de cubrir las cuotas, o el bien (por ejemplo un vehículo) cubra la deuda. En ciertos casos, cuando una persona tiene muchas deudas, se puede recurrir a la Ley de la Segunda Oportunidad, o - si el caso no es tan extremo - a una reunificación de deudas, cuya estrategia consiste en el pago unificado de deudas con préstamos sin intereses o préstamos con ASNEF; para que el TIN y TAE final no provoquen mayor obligación financiera.

El aval hipotecario suele ser necesario en aquellas ocasiones en las que el solicitante del préstamo no disponga de los suficientes recursos como para que la entidad considere que es una opción libre de riesgos. Por lo tanto, el avalista es la persona que responde con todos sus bienes presentes y futuros ante la posibilidad de impago de la hipoteca. Si el solicitante un crédito hipotecario no abona las mensualidades de la hipoteca, la entidad bancaria puede reclamar la deuda al avalista. Este no solo responderá con su nómina o fuente de ingresos habitual, sino que también lo hará con todo su patrimonio, presente y futuro, hasta saldar por completo la deuda.

Antes de llegar a estos extremos, la entidad bancaria comprobará que el hipotecado no dispone de recursos suficientes para afrontar los pagos por sí mismo. Desde esa comprobación afirmativa, el avalista es el responsable legal de pagar las cuotas pendientes y sucesivas, hasta que el hipotecado pueda nuevamente hacer frente a las mensualidades. En caso de que el avalista incurra en impagos, la entidad bancaria puede ejercer su derecho y embargar tanto su nómina como sus bienes, presentes y futuros.

¿Quién puede avalar un préstamo hipotecario?

Para poder ser avalista es necesario cumplir con una serie de requisitos mínimos. Cada entidad prestamista establece sus requisitos para poder ser avalista. Sin embargo, la mayoría son comunes entre distintas entidades financieras. Por norma general, será necesario cumplir con los siguientes requisitos para ser aceptado como avalista:

  • Tener solvencia económica. Como es lógico si vas a ser una garantía de pago para la entidad bancaria deberás tener suficiente solvencia como para hacer frente a las cuotas en caso de ser necesario.
  • Disponer de solvencia patrimonial. Adicionalmente a tener solvencia económica, será necesario que dispongas de patrimonio, sobretodo propiedades inmobiliarias. Esto ofrece una seguridad adicional a la entidad bancaria.
  • Tener ingresos regulares. Como es lógico, será necesario que el avalista cuente con una fuente de ingresos estable y continua. De esta manera, la entidad prestamista podrá tener la seguridad de que, llegado la necesidad, podrá hacer frente a las cuotas. Una alternativa a esto son los préstamos sin nómina
  • Disponer de un buen historial crediticio. Esto es fundamental, ya que si tienes un mal historial crediticio, la entidad bancaria no podrá aceptarte como aval. Si ya has tenido problemas en el pasado para hacer frente a otras deudas, es probable que no seas apto como aval. Por ello es necesario salir de ASNEF.

Por lo tanto, ¿cuándo no puedes ser avalista? Cuando no cumples con alguno de los requisitos anteriores. Es indispensable, para la gran mayoría de entidades bancarias, cumplir con estos requisitos básicos para poder ser avalista en un préstamo con garantía hipotecaria.

PRÉSTAMOS HIPOTECARIOS CON ASNEF

Estar en ASNEF no suele ser un inconveniente para entidades que ofrecen préstamos a plazos o en este caso, préstamos con hipoteca. Esto es gracias a que analizarán tu perfil individualmente. Tendrán muy en consideración la propiedad que empleas como garantía y tu nivel de ingresos mensuales. Por supuesto las condiciones que estas empresas podrán ofrecerte dependerán del valor de tu aval.  Los máximos importes prestados, tomando como referencia Suitaprest 300 mil euros y los plazos de amortización podrían alargarse hasta a 15 años.

Dada la magnitud del dinero que podemos conseguir y los plazos de devolución, ya no estamos hablando exactamente del concepto de préstamo rápido de hasta 1000 euros y varios meses para pagar para pequeños imprevistos.  Este préstamo hipotecario está pensado para hacer frente a nuevos proyectos, grandes reformas en casa, la compra de un vehículo, reunificar deudas o asumir una herencia.

Cómo quitar el aval hipotecario

Si quieres quitar el aval hipotecario, será necesario que negocies las condiciones de tu préstamo con aval con la entidad financiera. Sea cual sea la opción que desees negociar con la entidad bancaria para quitar el aval hipotecario, deberás tener presente que es muy probable que la entidad cobre una comisión por las gestiones. Algunas de las opciones que tienes son las siguientes: 

  • Primero puedes solicitar a la entidad bancaria que elimine a los avalistas. Por norma general, la entidad financiera se negará, ya que entiende que al quitar el aval hipotecario el riesgo de la operación aumenta.
  • La segunda opción que tienes para quitar el aval hipotecario es subrogar la hipoteca. Para ello será necesario cambiar los titulares (bien sea el prestatario o la entidad bancaria) y se podrán añadir otros avales.
  • Por último, tienes la opción de negociar con tu banco la posibilidad de sustituir el aval hipotecario por otro. En esta opción la entidad bancaria mantendrá las condiciones de las garantías de cobro.

¿Qué diferencia hay entre aval y garantía?

Es normal que las personas confundan aval y garantía hipotecaria. Aunque el aval es un tipo de garantía, no todas las garantías son avales. La principal diferencia entre ambos términos radica en que en la garantía entra directamente tu patrimonio para responder ante la entidad prestamista, mientras que con el aval entran en juego terceras personas que responden por ti ante la entidad financiera. Por lo tanto, el aval y la garantía son cosas diferentes. El aval es la persona que se responsabiliza de hacer frente a la deuda en caso de que tú incurras en impago y la garantía son tus bienes patrimoniales, que harán frente a la deuda en caso de no abonar las mensualidades.

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